Muchos pacientes sufren de trastornos de la articulación temporomandibular o padecen de dolores de cabeza, y no saben de dónde proviene el dolor.
Nosotros queríamos averiguar cuál era el origen de la tensión de los músculos.
Por lo tanto, cuando contraté el terapeuta de tejidos blandos, lo hice para que identificara la ubicación de la tensión en los diferentes grupos de músculos. Identificamos 30 grupos de músculos en la cara, cabeza y cuello y nos concentramos en éstos.
Verificamos todas las tensiones, y también las comprobamos con los sensores. Obtuvimos así un registro de la línea base a partir del cual constantemente medíamos y volvíamos a medir para observar cómo podíamos liberar a los pacientes del dolor de cabeza y de las tensiones musculares, y ver qué podíamos hacer para que los pacientes tomaran conciencia de esto.
Esta técnica forma parte de la nueva odontología que estamos brindando a nuestros pacientes.